Galicia es conocida en todo el mundo por el Camino de Santiago, pero esta tierra verde del noroeste de España conserva otra tradición profundamente ligada a su identidad: el termalismo.
Actualmente, Galicia está considerada uno de los principales destinos termales de España. En su territorio existen más de 300 manantiales minerales y termales, cuyas propiedades ya eran conocidas desde tiempos del Imperio Romano.
Su infraestructura termal continúa siendo extraordinaria: Galicia cuenta con 21 balnearios, que representan una parte muy significativa de la oferta termal española y reciben cada año a miles de viajeros interesados en el descanso, la recuperación y los tratamientos basados en aguas mineromedicinales.
El agua como parte de la historia de Galicia
La tradición termal gallega no se concentra en una sola ciudad.
Ourense, Mondariz, Laias, Lobios, Arnoia, O Carballiño, Lugo, Guitiriz, Augas Santas, Cuntis, Caldas de Reis y A Toxa son algunos de los destinos donde encontramos aguas con diferente composición mineral, temperatura e historia.
Los balnearios gallegos actuales combinan aguas mineromedicinales naturales con hidroterapia, fisioterapia, masajes, tratamientos de recuperación y modernos programas Wellness.
Por eso, el termalismo en Galicia no se entiende únicamente como un complemento de una escapada. Es parte de la cultura y de la identidad del territorio.
Camino de Santiago y recuperación termal
En Galicia se encuentran de forma especialmente natural dos de sus grandes tradiciones: el Camino de Santiago y el termalismo.
Después de una jornada caminando, el agua termal puede convertirse en la continuación perfecta del recorrido: una oportunidad para relajar el cuerpo, bajar el ritmo y dedicar tiempo a la recuperación.
Esta es también la esencia de Camino de Santiago Termal: descubrir la auténtica Galicia a través del camino, la naturaleza, sus pequeñas localidades y su historia, incorporando después el descanso termal y el Wellness a la experiencia.
Es otra forma de entender el Camino: no como una carrera de kilómetros, sino como un viaje en el que el movimiento y la recuperación, la experiencia y el descanso forman parte de un mismo recorrido.
Otra forma de descubrir Galicia
El termalismo se ha convertido en uno de los productos turísticos gallegos con mayor proyección internacional, junto al propio Camino de Santiago.
Y la unión entre ambos resulta casi inevitable.
El Camino permite descubrir Galicia avanzando.
Sus aguas termales invitan a detenerse, recuperarse y sentirla de otra manera.
Galicia es un territorio donde agua, naturaleza, historia y Wellness forman parte de una misma manera de viajar.
Actualmente, Galicia está considerada uno de los principales destinos termales de España. En su territorio existen más de 300 manantiales minerales y termales, cuyas propiedades ya eran conocidas desde tiempos del Imperio Romano.
Su infraestructura termal continúa siendo extraordinaria: Galicia cuenta con 21 balnearios, que representan una parte muy significativa de la oferta termal española y reciben cada año a miles de viajeros interesados en el descanso, la recuperación y los tratamientos basados en aguas mineromedicinales.
El agua como parte de la historia de Galicia
La tradición termal gallega no se concentra en una sola ciudad.
Ourense, Mondariz, Laias, Lobios, Arnoia, O Carballiño, Lugo, Guitiriz, Augas Santas, Cuntis, Caldas de Reis y A Toxa son algunos de los destinos donde encontramos aguas con diferente composición mineral, temperatura e historia.
Los balnearios gallegos actuales combinan aguas mineromedicinales naturales con hidroterapia, fisioterapia, masajes, tratamientos de recuperación y modernos programas Wellness.
Por eso, el termalismo en Galicia no se entiende únicamente como un complemento de una escapada. Es parte de la cultura y de la identidad del territorio.
Camino de Santiago y recuperación termal
En Galicia se encuentran de forma especialmente natural dos de sus grandes tradiciones: el Camino de Santiago y el termalismo.
Después de una jornada caminando, el agua termal puede convertirse en la continuación perfecta del recorrido: una oportunidad para relajar el cuerpo, bajar el ritmo y dedicar tiempo a la recuperación.
Esta es también la esencia de Camino de Santiago Termal: descubrir la auténtica Galicia a través del camino, la naturaleza, sus pequeñas localidades y su historia, incorporando después el descanso termal y el Wellness a la experiencia.
Es otra forma de entender el Camino: no como una carrera de kilómetros, sino como un viaje en el que el movimiento y la recuperación, la experiencia y el descanso forman parte de un mismo recorrido.
Otra forma de descubrir Galicia
El termalismo se ha convertido en uno de los productos turísticos gallegos con mayor proyección internacional, junto al propio Camino de Santiago.
Y la unión entre ambos resulta casi inevitable.
El Camino permite descubrir Galicia avanzando.
Sus aguas termales invitan a detenerse, recuperarse y sentirla de otra manera.
Galicia es un territorio donde agua, naturaleza, historia y Wellness forman parte de una misma manera de viajar.